LA HABANA.- El gobierno cubano denunció el miércoles que la lancha con matrícula estadounidense interceptada más temprano por guardacostas en aguas territoriales de la isla transportaba a personas armadas que pretendían realizar una “infiltración” desde Estados Unidos con “fines terroristas”.
Por su parte, Estados Unidos abrió una investigación por el enfrentamiento armado que dejó al menos cuatro muertos y varios heridos en aguas de la isla.
“Se ha podido establecer que la lancha rápida neutralizada, con matrícula de Florida FL7726SH, transportaba 10 personas armadas, que según declaraciones preliminares de los detenidos, tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas”, informó un comunicado del Ministerio del Interior.
La nota precisa que en la embarcación se incautaron “fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cocteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje”.
Todos los involucrados “son cubanos residentes en los Estados Unidos. La mayoría de ellos con un historial conocido de actividad delictiva y violenta”, precisa en su nuevo comunicado el Ministerio del Interior cubano, que detalla el nombre de los seis heridos y uno de los fallecidos.
Dos de los ocupantes de la lancha figuran en la lista de personas “sometidas a investigaciones penales” y que son buscadas por las autoridades cubanas por “su implicación en la promoción, planificación, organización, financiamiento, apoyo o comisión” de “actos de terrorismo” en Cuba o en otros países, precisa la nota.
Las autoridades informaron además que detuvieron a otro cubano que había viajado antes desde Estados Unidos a la isla para facilitar la operación, quien confesó “sus acciones”.
El fiscal general del estado de Florida, James Uthmeier, ordenó iniciar una pesquisa para esclarecer lo ocurrido y coordinar con agencias federales y policiales. “Ordené a la Oficina de Fiscalía Estatal que trabaje con nuestros socios federales, estatales y policiales para iniciar una investigación”, señaló. También, cuestionó la versión de La Habana: “No se puede confiar en Cuba. Haremos todo lo posible para que los comunistas rindan cuentas”.

Según el Ministerio del Interior de Cuba, el incidente ocurrió el miércoles por la mañana cuando se detectó “en aguas territoriales” una lancha rápida con matrícula del estado de Florida, ubicada aproximadamente a 1,6 kilómetros al noreste de Cayo Falcones, en la costa norte de la isla. Las autoridades cubanas indicaron que al aproximarse una unidad de las tropas guardafronteras para identificarla, “desde la lancha infractora se abrió fuego contra los efectivos cubanos”, lo que derivó en un intercambio de disparos.
“Como consecuencia del enfrentamiento, cuatro agresores resultaron abatidos y seis lesionados, quienes recibieron asistencia médica”, indicó el comunicado oficial cubano, que no precisó la nacionalidad de los ocupantes ni el motivo de su presencia en la zona. Durante el episodio también resultó herido un comandante.
La información difundida por La Habana señaló que las investigaciones “prosiguen” para el “total” esclarecimiento de los hechos y subrayó que “Cuba ratifica su voluntad de proteger las aguas territoriales, teniendo como base que la defensa nacional es un pilar fundamental para el Estado”.
El vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, afirmó que la Casa Blanca sigue la situación tras ser informado por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien se encontraba participando en la cumbre de la Comunidad del Caribe (CARICOM). “Ojalá no sea tan grave como tememos”, declaró Vance, sin brindar más detalles.

Por su parte, Rubio, de viaje oficial en San Cristóbal y Nieves para reunirse con funcionarios de países del Caribe, indicó que Estados Unidos está investigando los disparos, aunque por el momento depende de la información proporcionada por el gobierno cubano sobre lo ocurrido. “A medida que reunamos más información, estaremos preparados para responder en consecuencia”, señaló. Y negó que en el incidente haya personal del gobierno estadounidense involucrado.
Horas más tarde, el Departamento de Estado publicó un video de Rubio en el que aseguró: “Vamos a averiguar exactamente qué sucedió y quiénes estuvieron involucrados. No nos vamos a conformar con lo que nos digan otros”.
El enfrentamiento se produce en un contexto de fuerte tensión entre ambos países, marcado por el endurecimiento de la política de Washington hacia La Habana y el cerco energético sobre la isla.
Las autoridades cubanas indicaron que este tipo de incidentes con lanchas rápidas procedentes de Estados Unidos suele estar vinculado a tráfico de personas o contrabando, aunque destacaron que es inusual que se produzcan tiroteos directos entre uniformados y tripulantes de estas embarcaciones.
Con información de AFP y Associated Press